Columna de opinión

20/05/2011

Postnatal y participación laboral femenina

Alejandra Mizala. Centro de Economía Aplicada, Departamento de Ingeniería Industrial, Universidad de Chile.
 

Postnatal y participación laboral femenina

La inserción laboral femenina tiene importantes beneficios potenciales para las mujeres, entre ellos una mayor autonomía y realización personal. También conlleva ingresos más altos y mejores condiciones de vida para sus familias, con la consiguiente menor vulnerabilidad y riesgo de caer en la pobreza.

Si bien en los últimos 20 años las tasas de participación laboral femenina han aumentado de manera significativa en Chile, todavía son bajas si las comparamos con otros países de mayor desarrollo económico que el nuestro o, incluso, con países latinoamericanos y son especialmente bajas en los quintiles de menor ingreso. Los motivos que explican la baja participación relativa de las mujeres en Chile se pueden clasificar en razones de oferta y de demanda. Las primeras incluyen los factores que hacen menos atractivo para las mujeres incorporarse al mercado laboral y consideran la baja valoración del trabajo femenino, los quehaceres del hogar, la dificultad para delegar el cuidado de los hijos, el costo de transporte, etc. Las razones de demanda, en tanto, incluyen factores que hacen menos atractiva la contratación de trabajadoras mujeres para la empresa. Entre ellos, el costo asociado a la regulación de la protección de la maternidad y el cuidado infantil.

La regulación de la licencia de pre y postnatal para las mujeres en Chile es relativamente generosa en comparación con otros países de América Latina y países desarrollados. Sin embargo, la gran mayoría de las naciones desarrolladas tiene un permiso parental muy superior al que contempla nuestro país, ya que los padres también tienen derecho a esta licencia. Este último permiso, que en Chile no existe, se entrega como apoyo a la crianza y tiene extensiones de varios meses o incluso años.

El problema que se debe considerar en las regulaciones laborales referentes a la protección de la maternidad, así como la obligación de las empresas con 20 o más trabajadoras a proporcionar el servicio de sala cuna a todas aquellas que tienen hijos menores de dos años, es que parecen afectar negativamente la empleabilidad de las mujeres en edad fértil. Una indicación de esto es que los datos disponibles muestran que las empresas contratarían un máximo de 19 trabajadoras para eludir la obligación de proporcionar o financiar salas cuna. Estimaciones disponibles, por su parte, muestran que el diferencial de costo laboral de cargo del empleador asociado a la contratación de mujeres en edad fértil fluctúa entre un 5,4% y un 12,5% del salario. Este mayor costo se puede reflejar en el pago de un menor salario a las mujeres o en una menor probabilidad de ser contratadas.

Un elemento adicional a considerar en esta discusión es que la mayoría de las mujeres pobres no tienen derecho a postnatal, pues o no están empleadas, son trabajadoras independientes o tienen trabajos informales. Por lo tanto, una prioridad de la política pública de protección a la maternidad debiera ser aumentar la cobertura del postnatal. Respecto de su extensión, reconociendo las bondades del postnatal para el desarrollo infantil, sería deseable que existiera un aumento del permiso parental, de forma que, por una parte, se facilite el involucramiento de los padres en la crianza de sus hijos equilibrando los roles familiares y, por otra, no se afecte la empleabilidad de las mujeres ni sus salarios.

Centro de Economía Aplicada.
Departamento de Ingeniería Industrial, FCFM - Universidad de Chile.