Columna de opinión

28/04/2011

A propósito de la prueba INICIA

Dr. Patricio Felmer
 

A propósito de la prueba INICIA

Hace unos días conocimos los resultados de la prueba INICIA, prueba que rinden egresados de las carreras de pedagogía en educación básica. Esta prueba anual, instalada en el 2008, entregó sin sorpresas resultados mediocres en sus distintas modalidades (aproximadamente 50% de respuestas correctas). La novedad este año estuvo por otro lado, por primera vez se conocieron los resultados desglosados por universidad, cuestión que hace tres años habría sido absolutamente impensable. Éste es un avance, pero es necesario avanzar mucho más.

La prueba todavía es voluntaria, tanto para las universidades e institutos (sólo participó el 73%) como para los egresados (menos del 42% dio la prueba), así que los resultados son equívocos. Tanto el ranking que rápidamente se elaboró, como los resultados globales deben ser vistos con cautela. La situación es todavía peor.

Aunque el escrutinio público de los resultados de la prueba tiene alguna consecuencia sobre la percepción que la comunidad tiene sobre las instituciones formadoras, la verdad es que el efecto es pasajero y no hay consecuencias permanentes. Es necesario que estos resultados sean tomados en cuenta en la acreditación de las carreras y que sean también considerados en las instancias de financiamiento público, tanto a estudiantes como a instituciones.

En cuanto a las pruebas mismas, es necesario avanzar en su contenido. La prueba mide conocimientos disciplinarios y este año se midió también conocimientos pedagógicos. Pensamos que esta dimensión es insuficiente y quizás equívoca. Es necesario que avance más allá de la disciplina y la pedagogía por separado y que indague sobre los conocimientos para enseñar la disciplina. Existe abundante literatura sobre el llamado Conocimiento Pedagógico del Contenido, que caracteriza los conocimientos y habilidades necesarios para tener éxito en el aula: que los escolares aprendan.

También es necesario definir la proyección de mediano plazo de estas pruebas, considerando que las universidades e institutos toman decisiones curriculares hoy para tener efecto en sus egresados en varios años más. Para esta proyección será crucial la información y orientación que entregarán los Estándares para la Formación Inicial de Profesores que dará a conocer pronto el Ministerio de Educación. Estos documentos, elaborados en un proceso de amplia participación, indican el norte hacia donde debería moverse el sistema, en materias curriculares, instrumentos de evaluación y monitoreo de procesos y consecuentemente en los contenidos de la prueba INICIA.

En este panorama, de carencias y malos resultados, también hay señales esperanzadoras y quisiera mencionar dos: la instalación de un sistema de becas para estudiar pedagogía y el llamado a concurso a Convenios de Desempeño MECESUP para la renovación y fortalecimiento de las pedagogías. Dos instrumentos de política pública que dan cuenta del consenso social que crecientemente reconoce que la educación escolar tiene un papel fundamental en la búsqueda del desarrollo.

Académico Departamento de Ingeniería Matemática, FCFM-U. de Chile, investigador del Centro de Modelamiento Matemático y Director de Proyecto Estándares para la Formación Inicial de Profesores en el área Matemática.