12/07/2013

Alumnos del CEGA buscan despejar la incógnita geotermal

Las cifras sobre potencial geotérmico que se manejan hoy en Chile van desde los 3.350 MW (Enap) hasta los 16.000 MW (Lahsen, 1988), lo que representarían un 91% de la capacidad instalada actual de la matriz energética del país. Hasta ahora, esta auspiciosa cifra no ha sido actualizada, y por eso, estudiantes del Centro de Excelencia en Geotermia de los Andes están trabajando para modernizar este dato en base a una metodología diseñada para estimar recursos geotérmicos asociados a sistemas volcánicos inexplorados.

Que la geotermia es la fuente de energía renovable más abundante de Chile, que Chile es el territorio con el mayor potencial geotermal inexplorado del mundo. Chile, país geotérmico, pero, ¿De cuánto hablamos cuando hablamos de alto potencial geotérmico en nuestro país? ¿Y qué regiones son las más favorables para explotar este recurso?

“No existe un procedimiento estandarizado para estimar recursos geotermales asociados a sistemas volcánicos inexplorados, tampoco hay un plan a largo plazo con el fin de identificar y caracterizar los prospectos geotérmicos y, en la actualidad, el arco volcánico andino representa una de las mayores provincias geotérmicos del mundo aún sin desarrollar”, adelanta Diego Aravena, estudiante de Magister del Centro de Excelencia en Geotermia de los Andes (alojado en la FCFM de la U. de Chile), quien comenzó a desarrollar una metodología de evaluación desde su memoria, la cual ha perfeccionado en su estudio de magíster e investigaciones paralelas a su trabajo en conjunto con Pablo Sánchez, estudiante de doctorado e Ignacio Villalón, alumno de pregrado de Geología en la U. de Chile. Esto, con el propósito de refrescar la cifra que hace más de 20 años Alfredo Lahsen, profesor guía de Aravena, y pionero en la investigación de los recursos geotérmicos del país, arrojó para estimar el recurso geotérmico chileno y su posible explotación, proyectándolo en 16.000 MW.

Los objetivos del trabajo de este grupo de alumnos son realizar una estimación de potencial actualizada y a su vez, generar un mapa de favorabilidad para la exploración y explotación del la geotermia en Chile, que es como un semáforo que indica dónde hay alta, media y baja probabilidad de encontrar un buen recurso.

“En Chile existen algunas zonas con información disponible, sobretodo donde existen concesiones geotérmicas, pero Chile está lleno de zonas donde no hay nada de información, porque tenemos demasiados los volcanes. Con este mapa queremos arrojar u poco de luz sobre todas esas zonas inexploradas, dice Aravena.

Geotermia en Chile: dónde y cuánto

El trabajo que este grupo de estudiantes hoy realiza en conjunto, nació a raíz de la memoria de título de Aravena, donde él testeó una metodología para desarrollar tanto el mapa de favorabilidad como el cálculo de potencial de la Región del Maule. Dicho trabajo consistió en crear un mapa sobre cuáles son las zonzas de mayor interés geotermal que se construye en base a distintas capas de información, en este caso seis: evidencia de rocas volcánicas recientes, proximidad a centros eruptivos, proximidad a zonas con manifestaciones geotermales en superficie, densidad de fallas, zonas con alteración mineral identificadas mediante sensores remotos, y mayor o menor densidad de sismos superficiales. Fruto de ese trabajo creó un mapa de favorabilidad geotermal para la Región del Maule, donde se confirmó la correlación de alta favorabilidad con cercanía a centros eruptivos. Además, para calcular el potencial de la misma zona aplicó una metodología de evaluación de las reservas de energía geotérmica asociada con los sistemas volcánicos: “Mediante la estimación del volumen del edificio volcánico se estima un volumen de cámara magmática, y mediante ciertas ecuaciones de conductividad de calor uno puede estimar cómo va a ser la temperatura y cómo va a evolucionar en el tiempo”, cuenta Aravena, quien mediante dicho cálculo obtuvo un resultado de unos 1.400 MWe, con un 90% de probabilidad.

Ahora, Aravena junto a Pablo Sánchez e Ignacio Villalón, quienren llevar esa experiencia a escala país: “Para todas las energías en Chile hay un mapa donde se diferencias las zonas con más y menos recursos”, dice Sánchez, “por fin vamos a tener un mapa para conocer las zonas más favorables para la exploración geotérmica, una herramienta que reúne cuatro elementos primordiales: contar con fuente de calor, nivel permeable, red de fallas y fracturas y recargas de aguas meteóricas y subterráneas. Antes las estimaciones se basaban mucho en el tema de los volcanes activos, porque se conocían menos antecedentes de los que podemos reunir hoy, y este mapa junta más variables que son clave”, explica.

El trabajo de Ignacio Villalón ha sido significante para la obtención de los dos productos que próximamente este equipo espera dar a conocer a la comunidad. Motivado por involucrarse desde su primera práctica en la investigación geotérmica, Villalón trabajó este verano junto a Diego y Pablo reuniendo datos sobre 109 volcanes activos de Chile, información que estaba dispersa en muchos registros y que Ignacio consolidó en una base de datos. “Al final de mi práctica entregué todos los volúmenes de los volcanes y el mapa de factibilidad de todo Chile. Ahí Alfredo Lahsen me insistió en que tenía que seguir trabajando en este tema y este primer semestre he estado con mi Proyecto 1 relacionado a la estimación de potencial. Trabajando con el código de Diego, lo arreglé para aplicarlo a todo Chile y basta pulir un poco eso y podremos calcular un potencial geotérmico para todo el país”, adelanta Villalón.

Es de esperar que ambos trabajos estén disponibles en su versión final durante este año. Por ahora, es un buen momento para aventurarse con apuestas: ¿Se superará o se derribará la barrera de los 16.000 MW?

Comunicaciones CEGA – FCFM