Columnas de Opinión

Esta semana se ha aprobado, en términos de sus impactos ambientales, un proyecto hidroeléctrico de gran escala en la Patagonia chilena. Debido a la falta de políticas e instrumentos en otros ámbitos, algunos consideran, erróneamente, que el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) debe hacerse cargo de todos los criterios involucrados en la decisión de realizar un proyecto de esta naturaleza. Sin embargo, el SEIA no compensa la ausencia de una política energética, una de planificación territorial, o una de gestión integrada de recursos hídricos.

Por: Marcelo Olivares

 

La aprobación ambiental del complejo de centrales hidroeléctricas en Aysén no ha tenido buena recepción en el público, que la recibió con protestas en distintas ciudades. La idea de enormes lagos artificiales y líneas de transmisión alterando el paisaje de Aysén no es atractiva. Entiendo el problema, porque los mismos motivos me hicieron dudar del proyecto, pero una reflexión más cuidadosa me mostró que no tenemos otra opción.

Por: Ronald Fischer

 

La discusión sobre el proyecto hidroaysén es llevada a cabo en los medios de comunicación en planos muy distintos y mezclados entre sí. Se abordan desde temas valóricos sobre la visión de desarrollo del país, hasta aspectos específicos de una evaluación económica; pasando por posturas frente a temas ambientales, diseño del mercado eléctrico y la transparencia en los procesos de aprobación. Para lograr un diálogo constructivo, es imprescindible distinguir en qué plano se realiza la discusión.

Por: Rodrigo Palma B.