Columna de opinión

15/10/2010

Los ingenieros y el rescate de los 33

Prof. Jaime Chacón
 

Los ingenieros y el rescate de los 33

Hace ya varias semanas, cuando uno de los primeros sondajes alcanzó el lugar donde se encontraban los mineros, me llamaron de un medio de comunicación para consultarme acerca del aporte de la ingeniería y la técnica en este acontecimiento.

La primera pregunta fue si yo creía en milagros, y mi respuesta inmediata, casi sin pensarlo, fue negativa. Al otro día se publicó la nota en el diario bajo el título “Los ingenieros no creen en milagros”. Un poco intranquilo me quedé pensando en la posibilidad de que algún amigo o colega se molestara o no se sintiera interpretado por esta opinión. Pero en fin, no recibí ningún comentario en ese sentido, y por lo demás era fácil atribuir ese titular a la habilidad con que los periodistas se las arreglan para llamar la atención de sus lectores.

Seguramente ahora, una vez que se alcanzó un éxito rotundo en la tarea del rescate de los mineros atrapados, aparecerán análisis desde distintas perspectivas acerca de los elementos y factores que contribuyeron y condujeron al logro de este resultado.

En lo que se refiere al aporte de la ingeniería, lo primero que es necesario dejar en claro es que lo ocurrido en la Mina San José desplome de gran magnitud de las excavaciones subterráneas (sentamiento dicen los mineros) y posterior rescate de 33 trabajadores atrapados a más de 600 metros de profundidad es un caso inédito en la historia de la minería en Chile y en el mundo. Un colega y profesor también de esta Facultad, muy conocedor de estos temas, me comentó que hace muchos años, tal vez en la década de los 30 o 40 del siglo pasado, se produjo un gran derrumbe en la Mina San Pedro de Cachiyuyo, también cercana a Copiapó y bastante conocida en esa época, que dejó sepultado a todo un turno de mineros y nunca se supo nada de ellos.

En segundo lugar, hay que tener en cuenta que desde hace ya bastante tiempo los ingenieros y técnicos chilenos están participando en estudios, proyectos, diseños y operaciones de minas subterráneas de gran magnitud y alta complejidad. No está de más recordar, por enésima vez, que El Teniente es la mina subterránea más grande del mundo. En suma, la tecnología minera disponible actualmente en Chile y los profesionales que la desarrollan y la aplican, muchos de ellos egresados de esta Facultad, son competitivos a nivel mundial.

En este escenario, las autoridades de gobierno no vacilaron en asignarle a Codelco la responsabilidad de dirigir la operación de rescate. También se contó con la decisiva colaboración de empresas mineras privadas. No fue casualidad, por ejemplo, que el equipo de perforación del Plan A (Raise Borer Strata 950) estuviera disponible en la División Andina, en circunstancias de que existen sólo alrededor de diez en el mundo. Algo parecido se podría decir de la perforadora del Plan B (Schramm T-130), que fue facilitada por la minera Collahuasi. Si estos equipos no hubiesen estado en el país, no estaríamos hoy día celebrando.

En lo concerniente a los problemas ingenieriles y técnicos de la operación de rescate, a mi entender los mayores desafíos fueron, primero, el direccionamiento de los sondajes iniciales para “apuntarle” al sector donde podrían encontrarse los mineros. Luego, la excavación de un pozo de 620 metros de longitud y 70 centímetros de diámetro, algo inédito en Chile y creo que también a nivel mundial. Descartaron el método tradicional de perforación y tronadura, que habría demorado como mínimo un año. Como antecedente, en las operaciones petrolíferas se perforan pozos de hasta 5.000 metros, pero de un diámetro bastante menor.

En fin, lo anterior es tecnología de punta disponible que se puede comprar. Pero la gestión y el manejo de esta tecnología la hicieron profesionales, entre ellos, Ingenieros Civiles de Minas de nuestra Facultad. Creo que esta columna es un buen marco para saludar y felicitar a los ex-alumnos del Departamento de Ingeniería de Minas y actuales ejecutivos de Codelco, que más visiblemente participaron en esta tarea de rescate: André Sougarret, Gerente de Minas División El Teniente, responsable técnico de la operación; Fidel Báez, Gerente Corporativo de Proyectos Minería Subterránea, a cargo del apoyo logístico y coordinación con las otras empresas mineras participantes; y Manuel Montecinos, Superintedente de Mina División El Teniente, asistente técnico de la operación.

Prof. Jaime Chacón
Académico Depto. Ingeniería de Minas de la FCFM.